Una delicada y sensual manera de proponerle a alguien que te quite la ropa.



NOTICIA:

¿Recuerdas las fotografías que te envié hace unos días? Hoy todo eso será parte de la realidad; no más pantallas ni letras, seremos piel y sudor de verdad. Olvídate de los signos de admiración y los corazones rojos, escucharás mis gritos en persona y sentirás mi palpitar con tus propias manos.

¿Ves esta barra de mantequilla? Obsérvala bien, quiero que te pienses como ella sobre mi piel caliente, casi hirviendo. Quiero que te resbales sobre mi cuerpo como un cuchillo untando margarina en rebanas de pan tostado. Necesito que te imagines burbujeante sobre mi textura cálida, misma en la que te integrarás al deshacerte encima de mis poros.

Estudia los pétalos de esta belleza hasta que me recuerdes. Deja que el centro de esta flor te sugiera el agujero al que quieres entrar. Ella –naranja, viva y frondosa– soy yo, ella es donde tú quieres estar.

Antes de quitarme la ropa, déjate envolver por el erotismo de lo erecto y rígido, admira aquello que reacciona al tacto y tócalo con tu mente. Llega al orgasmo sólo de imaginarme con los pechos erizados y los ojos en blanco.

Pero no me desnudes hasta que te sientas agitado y duro. Visualiza mi lengua entre todas tus esquinas, lamiendo y acariciando tu piel sensible. Deséame tanto como me deseas ver desde arriba bajando tu cierre y aproximándome hacia ti.

Juega con mi rostro, diviértete con mi cuerpo y dibújalo con tus manos. Atrévete a tomarme sin arrepentimientos, pero antes de todo eso obsérvame sedienta de tu fuerza carnal.

Vacía lo que necesites sobre mi vientre sedoso y escurre tu placer entre mis piernas. Ábreme de par en par como una flor al sol y antes de quitarme la ropa admira todos mis pétalos excitados ante tu mirada lasciva.

No me bajes los cierres ni desabroches mis botones hasta que te duela no poder entrar en mí. No intentes nada hasta que esta imagen te ayude a imaginarme frente a una hoja en blanco, escribiendo todo lo que quiero que hagas conmigo, con los pechos al aire y las manos temblorosas.

Observa el vacío entre mis labios, percibe la profundidad de mi boca y trata de sentir la humedad de mi lengua. Antes de quitarnos la ropa piénsame dispuesta a guardarte en mí y lista para que llenes todos mis agujeros.

Las palabras en este texto están inspiradas en los colores, trazos e ideas de Adara Sánchez Anguiano, artista sevillana egresada de Bellas Artes en Amberes. Ella, de acuerdo a su sitio en Internet, ha tenido lápices entre las manos desde que tiene memoria; por ello, el dibujo se convirtió en su mayor pasión y en algo que aprendió a la par de la lectura y las sumas. Es decir, Adara es una artista completa que nació con todo el talento y la disposición para convertirse en una ilustradora tan cautivante y de pulso tan estético como su trabajo. La combinación de sus figuras acuarelosas, la digitalización de las mismas y el eje erótico que le da a sus series, es provocativa e intrigante. Tal cual lo es proponerle a alguien que te quite la ropa esta misma noche.

Fuente: CulturaColectiva

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